Terapia sexual

Quizá hayas llegado hasta aquí porque estés viviendo tu sexualidad como preocupación, inseguridad, presión, bloqueo o exigencia en el desempeño. Puede tratarse de dificultades con el deseo, la excitación o el orgasmo, inseguridad al vincularte, o dudas sobre lo que está ocurriendo en tu vida sexual

Muchas de estas dificultades tienen que ver con cómo hemos aprendido a relacionarnos, con nuestras experiencias y con el momento vital que estamos atravesando.

Si sientes que necesitas apoyo, podemos explorar tu historia y comprender qué está influyendo en tu vivencia de la sexualidad. A través de tu historia iremos identificando qué está ocurriendo, y poniendo palabras a aquello que a veces cuesta nombrar.

Terapia individual 3E

¿Para quién es la terapia sexual?

Comprender lo que está ocurriendo en tu sexualidad puede cambiar cómo la vives.
Un espacio de cuidado, respeto y escucha para acompañarte cuando aparecen:

Puede que te cueste iniciar relaciones, tomar la iniciativa o sentirte con confianza al acercarte a alguien que te interesa.

También puede que experimentes:

Las dificultades relacionadas con el deseo sexual son una de las consultas más habituales en terapia sexual. A veces el deseo cambia, disminuye o deja de sentirse como antes, lo que puede generar dudas, presión o preocupación.

Puede manifestarse de diferentes formas:

A veces la excitación sexual no aparece como se espera o resulta difícil mantenerla durante la relación. Esto puede generar dudas, nerviosismo o presión en el momento de la actividad sexual.

Puede ocurrir que:

En ocasiones pueden aparecer dificultades para llegar al orgasmo o para conectar con el placer durante la actividad sexual. Esto puede generar dudas, frustración o sensación de desconexión con el propio cuerpo.

Algunas personas experimentan:

El dolor durante las relaciones sexuales puede generar miedo, tensión o evitación de la actividad sexual. Con el tiempo, esto puede hacer que la sexualidad se viva con preocupación o que se empiece a evitar por anticipación al malestar.

Entre las situaciones más frecuentes se encuentran:

¿Comó trabajamos en terapia sexual?

Terapia sexual individual para comprender dificultades sexuales, mejorar el deseo y vivir la sexualidad con mayor bienestar.

En este espacio abordaremos estas dificultades desde la comprensión, el respeto y sin juicios.

Si estás atravesando dificultades sexuales, quiero que sepas algo importante: lo que te ocurre es más común de lo que imaginas.

Muchas de estas dificultades están relacionadas con nuestras experiencias, con los aprendizajes que hemos recibido sobre la sexualidad y con la forma en que hemos aprendido a relacionarnos con nuestro cuerpo y con otras personas.

El acompañamiento se realiza desde la sexología, abordando la sexualidad desde sus dimensiones sociales, culturales y relacionales, teniendo en cuenta la historia personal, las creencias, el contexto y el momento vital que cada persona está atravesando.

Es un espacio de cuidado, respeto y escucha, donde podrás comprender mejor lo que está ocurriendo, recuperar la seguridad en ti y construir una relación más consciente, amable y libre con tu sexualidad y tus vínculos.

En el proceso de terapia sexual trabajaremos a través de diferentes herramientas.

Comprender qué está influyendo en tu vivencia de la sexualidad

Educación sexual clara, actualizada y basada en el conocimiento sexológico

Herramientas prácticas adaptadas a tu situación y a tu momento vital

Explorar e identificar diferentes formas de vivir la sexualidad.

¿Cómo reservar una cita?

Puedes solicitar una breve llamada de orientación, para resolver dudas, y valorar si este acompañamiento es para ti, sin compromiso.

Reserva una consulta

Reserva una llamada breve de 10–15 minutos donde podremos comprender tu situación, resolver tus primeras dudas y valorar si la terapia sexual puede ayudarte.